Mensaje presidencial

Mark Daniel Maloney

Presidente 2019-20

Agosto de 2019

Durante el período 2019-2020, exhorto a los rotarios y rotaractianos a hacer crecer a Rotary. Debemos aumentar nuestro servicio y el impacto de nuestros proyectos, pero lo más importante es que debemos aumentar el número de socios para obtener mayores logros.

Intentemos un nuevo enfoque de desarrollo de la membresía que sea más organizado y estratégico. Pido a todos los clubes que formen un activo Comité de Desarrollo de la Membresía integrado por personas de diferentes orígenes que examinen metódicamente el liderazgo de la comunidad.

Este comité aplicará luego el sistema de clasificación de Rotary, diseñado para asegurar que la gama de profesiones de la comunidad esté bien representada, a fin de identificar a los posibles líderes con la habilidad, el talento y el carácter que fortalecerán al club. Si el Comité de Desarrollo de la Membresía no está seguro de cómo proceder, deberá consultar la lista de verificación del Comité de Desarrollo de la Membresía en Rotary.org/es, donde encontrarán pasos claramente definidos para organizar sus funciones.

¿De qué otra manera nos conectaremos para hacer crecer a Rotary? Formaremos también nuevos tipos de clubes, ya sean clubes independientes o clubes satélite, con diferentes experiencias de reuniones y oportunidades de servicio atractivas, no sólo donde no esté presente Rotary, sino también donde Rotary ya esté prosperando. Ningún club rotario del mundo puede servir a todos los sectores de la comunidad. Por lo tanto, debemos organizar nuevos clubes para involucrar a los líderes de la comunidad que no puedan conectarse con los clubes existentes.

El crecimiento de Rotary consiste en tomar las conexiones que hacen que nuestra organización sea única en el mundo y fortalecerlas y multiplicarlas. Comprometámonos a hacer crecer a Rotary y a dar la bienvenida a la próxima generación diversa de mujeres y hombres mientras Rotary conecta el mundo.


Julio de 2019

¡Me encanta viajar! Incluso disfruto el proceso mundano de ir de aquí para allá. Pero el año pasado, mi esposa, Gay, y yo tuvimos una de esas experiencias que pondría a prueba hasta al viajero más alegre. Nos encontramos en un aeropuerto donde no se suponía que debíamos estar y con seis horas de espera, en un día en el que ya no debíamos estar viajando, habiendo despertado esa mañana en un hotel desconocido para nosotros la noche anterior. Realmente, fue uno de esos días para recordar.

Mientras esperábamos en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy en Nueva York (EE.UU.), Gay y yo dimos un paseo para ver a la gente. Fuimos de un extremo de la terminal al otro y de regreso, mirando cada puerta, cada destino, cada grupo de personas esperando sus vuelos.

Cada puerta era su propia isla de humanidad. Cuando caminamos por el centro del vestíbulo del aeropuerto, estábamos en Nueva York, moviéndonos junto a todos en un río. Pero cuando te desviabas hacia los asientos, dejabas esa corriente y aterrizabas en una isla. Ya te encontrabas en Delhi, París o Tel Aviv.

Cuando comenzamos nuestra caminata, pensé: "Todas estas personas diferentes, todos estos países diferentes, todos en un mismo lugar. ¡Esto es como Rotary!" Sin embargo, al pasar puerta tras puerta de embarque, me di cuenta de algo. No era en absoluto como Rotary. Ya que todos en ese río se dirigían hacia una isla y cada isla permanecía siendo una isla. Quienes se dirigían a Taipéi puede que hayan conversado unos con otros, pero no conversaban con quienes se dirigían a El Cairo o a Lagos.

Comparen esto con nuestra organización., Rotary nos permite conectarnos unos con otros, de manera profunda y significativa, superando nuestras diferencias. Nos conecta con personas que de otra manera no hubiéramos conocido y que se parecen a nosotros más de lo que hubiéramos imaginado. Nos conecta con nuestras comunidades, con oportunidades profesionales y con quienes necesitan nuestra ayuda.

Esta conexión es lo que diferencia la experiencia vivida en Rotary a la vivida en el vestíbulo del aeropuerto JFK. En Rotary, ninguno de nosotros es una isla. Todos estamos unidos, quienquiera que seamos, de donde fuera que vengamos, sean cuales sean el idioma que hablamos o las tradiciones que celebramos. Estamos todos conectados, unos a otros, somos parte de una comunidad y miembros no solo de nuestros clubes, sino de una comunidad internacional a la cual pertenecemos todos.

Esta conexión es lo que constituye el núcleo de la experiencia rotaria. Es lo que nos atrae a Rotary y la razón por la que permanecemos en la organización. Por tanto, los invito a unirse a sus compañeros rotarios en esta travesía a medida que Rotary conecta el mundo.